NOMs DE INFORMACIÓN COMERCIAL…EL DOLOR DE CABEZA HECHO REALIDAD.

Perdón que siga con las NOMs, pero es que es “EL” tema del momento y sigue dando mucha tela de donde cortar. Y ahora si que vamos día a día, porque no sabemos qué boletín u oficio se va a publicar por parte de la DGFCyCE, para “facilitar” el cumplimiento. Que es más bien para medio enmendar, porque claramente la situación rebasó a muchos, sino es que a todos los involucrados.

RECAPITULANDO

Entonces nada más para recapitular un poco. Esta fecha inolvidable del 1ro de octubre, que muchos desde la noche previa del 30 de septiembre, estuvimos en cuenta regresiva y esperando como nunca, la publicación del DOF, para saber desde el primer minuto si arrancaba o no la tan promocionada, cuestionada, comentada, modificación al Anexo 2.4.1 o Acuerdo de NOMs. Con mucha expectativa vimos como aproximadamente a las 12:10 am se actualizaba el portal del DOF, así que nos fuimos a dormir pesarosos, ya que efectivamente entraría en vigor.

¿CÓMO ESTAMOS HOY EN LA OPERACIÓN?

La intención de éste blog número tres con el tema de las NOMs, es principalmente analizar ahora sí, ya en firme, que es lo que hemos vivido estos primeros 10 días… de pesadilla para muchos. De hecho, les anticipo que voy a recuperar parte del post que publiqué en mi perfil de Facebook y que posiblemente algunos leyeron, ya que justo hablaba de eso y arrancaba con la pregunta de ¿cómo les había ido en esta primer semana de entrada en vigor de las NOMs? Pero particularmente por el caso de dos mercancías, que pareciera es broma, pero no, no lo es.

Entonces retomo un dato que viene en los comentarios de la DGFCyCE y que aparece en uno de los tantos documentos publicados en la CONAMER. Según dice la DGFCyCE analizó 7,832,336 operaciones de importación de mercancías que no acreditaron el cumplimiento de Normas Oficiales Mexicanas ejecutadas en 2019. Los cuales no dudamos que efectivamente haya ingresado al país infinidad de mercancías que pudieron poner en riesgo nuestra salud, sólo que dicho análisis en lo personal creo que lo realizó a nivel cuantitativo, mas no cualitativo. Así que, “agarraron parejo“, dirían por ahí, como a continuación ejemplificamos con situaciones operativas reales.

El ejemplo número uno son unas etiquetas plásticas, pero como este producto, ustedes mismos podrán enumerar infinidad, que importan para ser incorporados a sus procesos productivos, así que podemos aplicar por analogía los distintos ítems o mercancías que ustedes quieran y además, de todos los sectores en donde se ubiquen los lectores de este blog. Pero para efectos de ser explícita, retomo mi ejemplo de las etiquetas, porque además fue un comentario recurrente en la publicación, aunque también aclaro que directamente a mí no me pasó (aún), pero algunos de ustedes sí.

Ahora bien, el ejemplo número dos, que éste si es propio y lo explicaba, se trata de una prensa hidráulica con capacidad (presión) de hasta 1 tonelada. Justo uno de nuestros clientes después de intercambiarle información y datos relativos a la modificación, el lunes me avisó que estaba a punto de comprar un par de equipos, pero que con esto que le estaba informando, quería saber si le afectaba o no. Entonces le dije que no moviera un dedo, hasta que revisáramos el tema de las RRNAs y NOMs, y no tanto por la información comercial, yo lo primero que pensé es que seguro tendrían una NOM, pero de seguridad. Así que le pedí la información técnica para enviarla a clasificar. La revisaron y me enviaron las fracciones arancelarias sugeridas, y pues con infinita sorpresa me doy cuenta de que ninguno de los dos equipos tiene NOMs, obvio por el uso era remota la posibilidad de la información comercial, pero, ¿qué creen? tampoco de seguridad. Que reitero, mi preocupación no era por la comercial, sino por esta última. Es más, sigo incrédula, ni le he avisado al cliente de la suerte que va a tener en estos días aciagos para muchos.

El punto es que, inmediatamente recordé la respuesta a varios de los comentarios que los usuarios y afectados hicimos al Acuerdo de NOMs específicamente a la derogación de la hoy ya desaparecida fracción VIII del Artículo 10, cuando aún era anteproyecto y lo cito textual: “Estos problemas derivan en la protección y promoción a la salud, la protección a la integridad física, a la salud, y a la vida de los trabajadores en los centros de trabajo, la seguridad alimentaria, la protección del derecho a la información, entre otros. En ningún momento dicho ordenamiento legal prevé que cuando las mercancías sean utilizadas en procesos productivos, las mismas no deben cumplir con NOMs.

Entonces, bajo ésta lógica de protección, las etiquetas plásticas resultan más peligrosas y pueden atentar contra la integridad física, la salud e incluso la vida de una persona que está en una línea de producción. No así la prensa hidráulica, que también es directamente operada por una persona en una empresa y en donde claramente, por las características del equipo es más que evidente que sí tiene un riesgo inminente, que, ante una mala manipulación, podría ocasionar incluso una incapacidad parcial al operador.

¿Pueden creer que ni instructivos para su operación requieren (NOM-024-SCFI por ejemplo)?, mucho menos alguna NOM de seguridad.

Imposible no comparar, el caso de las etiquetas plásticas que se incorporan en un proceso productivo, ya que puede tratarse de etiquetas impresas que se adhieren en otros productos, que este es el que en realidad se comercializa, pero NO LAS ETIQUETAS, o bien, que se importan en blanco y aquí la empresa las utiliza como materia prima (junto con tintas y otros insumos) para imprimir: información, instrucciones, simbología, lo que sea, pero que tampoco se comercializan como ETIQUETAS EN BLANCO, sino hasta un momento posterior, una vez que ya contienen información, como si podría ocurrir para otro tipo de situaciones que ni siquiera tocamos aquí, porque NO ES EL CASO que estamos abordando (tiendas departamentales o especializadas, mayoristas o distribuidores, de artículos de papelería). Estamos hablando específicamente de las empresas que si utilizan los materiales importados para sus procesos productivos.

Bajo la respuesta vertida por la DGFCyCE en el documento de CONAMER, las etiquetas sí tendrían que cumplir con la información comercial, porque “el trabajador tienen derecho a la información”, pero la prensa hidráulica no, la que eventualmente si podría representar un riesgo para la integridad del operador,  no debe cumplir con instructivos o manuales, que por supuesto los traerá, pero no porque sea una obligación, ni tampoco se someterá a alguna prueba de seguridad por un organismo certificador. Y a esto nos referimos con que en la particular creemos que no se hizo un análisis cualitativo, para que, en función del universo de 7,832,336 operaciones revisadas, se hiciera una segmentación e identificación de los diversos tipos de empresas y mercancías, para acotar ese universo y tomar decisiones más aterrizadas a la realidad y no únicamente cuantificar las operaciones a las que se les aplicó el identificador “EN” complemento “VIII” y satanizar a todos.

Y aclaro, de ninguna manera estamos en contra de la implementación de las NOMs, todos somos usuarios y consumidores, y por supuesto que no queremos utilizar productos que pongan en riesgo nuestra salud o integridad propia o de nuestra familia. Pero, ¿era necesario colapsar así las operaciones de comercio exterior? Hay casos muy específicos en donde esos productos, lo que menos representan son un peligro, aunado a que el fin primordial de la información comercial es instruir al destinatario final que hace uso comercial de ellos sin cambiarle ni un ápice, y no de aquellos que van destinados a un proceso de transformación, para convertirse en un bien distinto. En lo cual la DGFCyCE difiere, cabe señalar para ellos el destinatario final, es el que realiza la importación. Pero honestamente eso aterrizado en el día a día de una línea de producción, una etiqueta con información no hace una diferencia, ya que, así como llegó, se ira a un contenedor de basura, hablando de los ítems o mercancías que vienen a un proceso productivo.

Si no fuera suficiente con lo plasmado hasta aquí, el otro gran tema de estos 10 días, además de la pesadilla, estoy segura que fueron los dolores de cabeza nivel migraña, noches de insomnio por las mercancías que están en depósito en la aduana y ya estaban esperando en las empresas, llamadas y correos electrónicos entre ustedes y sus diversos agentes aduanales para discutir si aplica o no aplica, unos afirmando que sí, otros confirmando que no, mensajes por whatsapp de todos opinando e interpretando que si son para uso propio, no, pero otros que mejor si, oficios aclaratorios, posiblemente ya con algunas retenciones por parte de ciertas aduanas en donde consideran que se debió cumplir, pero el importador concluyó que no entraba en el campo de aplicación y que muy posiblemente se intensificarán en las próximas semanas, muchos webinars  con el tema y siendo los más concurridos, igual con distintos criterios. Explicar a los corporativos en el extranjero, otra vez, de los recientes cambios ocurridos en materia de comercio exterior en  México. ¡La locura total!

Por otro lado, ésta semana del 5 al 9 de octubre tuvimos en total 5 oficios y boletines, emitidos por la DGFCyCE para hacer aclaraciones y/o otorgar facilidades,  que aquí recupero:

  • Boletín 0024 | SNICE | Fecha: 05 de octubre | Tema: Validación de solicitudes de servicios emitidas por las UVAs
  • Oficio 414.2020.2517 | DGFCyCE | Fecha: 05 de octubre | Alcance al oficio 414.2020.2469 – Facilidades para la fracción III del artículo 6 del Acuerdo de NOMs – Padrón de Importadores
  • Boletín 0025 | SNICE | Fecha: 06 de octubre | Tema: Solicitud de Modificación o Cancelación de Folios
  • Boletín sin numero | SNICE | Recomendaciones para transmitir información de folios
  • Oficio 414.2020.2631| DGFCyCE | Fecha: 09 de octubre | Facilidades empresas OEA de cumplir con NOMs de conformidad con la fracción III del artículo 6 del Acuerdo de NOMs.

En fin, seguro continuaremos con el tema por varias semanas, pero, además, no sé qué piensen ustedes, pero no recuerdo que en octubre de 2018, hubiera resultado así de “dolorosa” la entrada en vigor de las NOMs de seguridad, que por supuesto fue un caos, porque tampoco los organismos certificadores y laboratorios estuvieron preparados para el volumen, pero reitero tengo la impresión que transitamos más suavemente. O no, y quizás sólo es percepción mía.

El caso es que, como ya se ha vuelto práctica común en nuestro país y particularmente en materia de Comercio Exterior, que es donde nos desenvolvemos todos nosotros, la mecánica es apuntar con el dedo a todos y ya mejor luego, si tenemos tiempo, investigamos. Por lo pronto, la situación está rebasada, no hay Unidades de Inspección, el nuevo término de acuerdo a la Ley de Infraestructura de la Calidad, y que todos seguimos llamando Unidades de Verificación Acreditadas (UVAs) que se den abasto (según el directorio publicado por SE en el portal de SNICE son sólo 95 UVNOMs para todo el país), encarecimiento de las operaciones por las demoras y los costos agregados de etiquetar en el recinto fiscalizado (cuando se puede) o incluso en la bodega del broker en EU, antes de que cruce a México pagando honorarios en USD por hora, tarifas de las UVAs incrementadas como consecuencia de la propia ley de oferta y demanda… en conclusión, así trabajamos con la facilitación en México y del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC y el Capítulo 7 de Administración Aduanera y Facilitación del Comercio del TMEC, pues mejor ni hablamos.

Feliz inicio de una nueva y retadora semana.

Silvia Rodríguez

Tradelink Strategies | Comercio Exterior y Aduanas

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